Mórtal y funebre

Mórtal y funebre

Todos somos hijos de eso que llamamos «Grecia», pero bajo la condición de ya no poder ser griegos nosotros mismos. Una engañosa familiaridad disfraza el abismo que nos separa del fenómeno griego, que por eso se nos aparece siempre también como un misterio. En ningún lugar se hace esto más evidente que en nuestro trato con los clásicos: la Ilíada y la Odisea conforman el núcleo de nuestra tradición literaria, pero ¿cuánto hay de griego en nuestra experiencia como lectores de Homero?

En Mortal y fúnebre, Aida Míguez Barciela trata de medir esa distancia. Elaborando una lectura atenta y rigurosa del lenguaje de la Ilíada, la autora nos plantea entre otras cosas el problema de Aquiles —figura que solo en muerte consiste y a quien la muerte acompaña— como una cuestión acerca de la esencia misma del poema: el brillo y la fama de la muerte. Son Aquiles y su relación con la muerte nuestra piedra de toque para preguntarnos cómo hemos dejado de ser (pero seguiremos siempre siendo) griegos.

«Aquiles es quien siempre ya ha tenido que escoger y siempre ya ha escogido morir pronto. Aquiles en la encrucijada es Aquiles ante una vida larga pero gris o una vida breve pero brillante. Aquiles es quien se hace cargo de que la muerte constituye el sentido de la vida. Y hacerse cargo de esto solo puede ser aberración y desmesura: ser un héroe consiste quizá en esta aberración, en esta desmesura».

14.99
204 páginas
21x13 cm
ISBN: 978-84-942973-7-3

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